
El Carnaval de negros y blancos de Pasto, y las procesiones de Semana Santa de Popayán, fueron declaradas hoy como bienes del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por un comité de la Unesco reunido en Abu Dhabi.
El Carnaval de negros y blancos, surgido de tradiciones nativas andinas e hispánicas, es un acontecimiento festivo que se celebra del 28 de diciembre al 6 de enero, en San Juan de Pasto (Nariño).
El primer día de las festividades, se celebra el Carnaval del Agua, durante el cual rocían calles y casas para crear una atmósfera lúdica.
Y el 31 de diciembre, tiene lugar el Desfile de Años Viejos, en el cual las comparsas, recorren las calles con monigotes satíricos que representan a personalidades y eventos de la actualidad. La jornada festival termina con una cremación ritual del Año Viejo.
En los dos últimos días del Carnaval, todos los participantes se maquillan de negro el primer día y de blanco el segundo para simbolizar la igualdad de los ciudadanos en una celebración común, explicó en un comunicado la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Las procesiones de Semana Santa de Popayán, celebradas desde la época de la colonia, son una de las más antiguas conmemoraciones tradicionales de Colombia.
Desde el martes hasta el sábado anterior a la Pascua de Resurrección, tienen lugar a partir de las ocho de la noche cinco procesiones dedicadas a la Virgen María, Jesucristo, la Santa Cruz, el Santo Entierro y la Resurrección, que recorren unos dos kilómetros por el centro de la ciudad.
Estos dos eventos se sumarán a la denominada Lista Representativa del Patrimonio cultural Inmaterial de la Humanidad que ya cuenta con 90 elementos.
El tango, baile y música rioplatense por excelencia, fue el primer candidato inscrito este miércoles por el citado comité de la Unesco.
* Con información de AFP.
El Tango se convierte en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
El tango, música y baile por excelencia del Río de la Plata, se convirtió hoy en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
“La Unesco declara e incluye al tango dentro de los Bienes Culturales Inmateriales”, anunció a la AFP desde Abu Dhabi una fuente diplomática.
Argentina y Uruguay presentaron la candidatura del tango en representación de las ciudades de Buenos Aires y de Montevideo, porque ambas “comparten el nacimiento, la tradición y la pasión por el tango”, precisó la embajada argentina en Abu Dhabi en un comunicado.
“Fue muy lindo para mí, como argentino y como hombre que ama al Uruguay y como músico, ser testigo de un momento excepcional”, aseguró desde Abu Dhabi, el músico y embajador argentino ante la Unesco, Miguel Ángel Estrella, para quien ahora el tango tiene que formar parte de los programas en las escuelas primeras y secundarias.
“Es un homenaje a todos los que sostuvieron al tango durante mucho tiempo, a aquellos que en su tradición oral fueron relatando y contando la poesía y la danza de generación en generación”, aseguró Lombardi desde la capital emiratí.
Tras esta decisión, Argentina y Uuruguay deberán adoptar medidas que permitan proteger y promover el tango, indicó la Unesco en un comunicado.
Ambos países propusieron al comité una serie de proyectos que demandarán una inversión de un millón de dólares procedente de las dos intendencias y los ministerios de Cultura respectivos, precisaron fuentes de la Unesco.
El apoyo al centro documental del tango, la creación de la Orquesta de Tango del Río de la Plata, seminarios, talleres y conciertos en varias ciudades, la creación de estudios tangueros para certificar, clasificar y promover eventos de tango y establecer estándares para danza música y poesía, según esas fuentes, figuran entre estos proyectos.
Los orígenes del tango se remontan a principios del siglo XX, cuando al Río de La Plata llegaban oleadas de inmigrantes europeos, la mayoría de ellos en la tercera clase de barcos repletos. En la música, el bandonéon, instrumento de fuelle, es el sonido emblemático. Muchas letras fueron escritas en lunfardo, un argot que nació entre los milongueros de los barrios populares.
La vida en el arrabal (el suburbio), las penas del corazón, el amor por la madre, la lejanía, y una melancolía persistente y casi intimista, son el leit motiv de una música que sin ninguna duda ya no conoce fronteras.
Y si en París hay más de 20 milongas en las que se dan cita cientos de aficionados, igual que a orillas del Sena, en Nueva York tampoco faltan las salas míticas, donde le sacan viruta al piso hasta las 6 de la mañana.
Buenos Aires y Montevideo ya preparan festejos para el fin de semana. La mítica esquina de San Juan y Boedo se convertirá en una ‘milonga popular’ y del otro lado del río, Montevideo prepara un concierto de la Orquesta Filarmónica en la explanada de la Intendencia.