
ANALISTAS DICEN QUE la reacción del presidente Álvaro Uribe es prudente y oportuna. Se espera un pronunciamiento de Venezuela.
Como una reacción prudente y necesaria calificaron analistas el comunicado de respuesta del Gobierno Nacional sobre la decisión del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de congelar las relaciones binacionales y retirar a su embajador de Bogotá.
Uno de los puntos más destacados del texto es el que da cuenta de que el Gobierno de Hugo Chávez sí conocía con anterioridad (desde el 2 de junio pasado) que las Farc tenían en su poder armamento de guerra vendido a Venezuela por Suecia en 1988.
Y otro de los apartes que deja en claro el comunicado de 10 puntos, leído por el secretario de Prensa de la Presidencia, César Mauricio Velásquez, desde Guanacaste (Costa Rica), es que Colombia había realizado todas las labores diplomáticas necesarias para hacer saber del tema a Venezuela.
“Me parece importante y oportuno el comunicado. La comunidad internacional no estaba enterada de que el canciller Bermúdez le había entregado al canciller Maduro toda la documentación sobre los lanzacohetes”, dijo el ex canciller Augusto Ramírez.
En Caracas, sin embargo, el vicepresidente Ramón Carrizález negó que su país conociera de la situación y dijo que Bogotá es “bien cínico y cara dura” y debió recurrir a “los canales para conversarlo y avisarlo” a las autoridades venezolanas.
El funcionario dijo que pese a la crisis, aún no se ha ordenado el cierre de la frontera. “No se ha dictado ninguna instrucción para cerrar las fronteras. Por ahora se está estudiando, se está evaluando la situación”, dijo Carrizález, citado por la AP.
Hora de actuar
Para Humberto de la Calle, miembro de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, en esta nueva etapa de incidentes “Colombia no puede dejar pasar mucho tiempo para actuar”. De la Calle recomendó recurrir a la unidad internacional.
“Es necesario que se insista en foros internacionales sobre la respuesta de Chávez al tema de las armas suecas. No podemos permitir que nos acuse, sin responder sobre este hecho”.
Con esta opinión coincide Ramírez Ocampo quien dice que se debe ir más allá y explicar ante organismos como la ONU, la OEA y Unasur, cuál será el funcionamiento de las bases militares colombianas con presencia de tropas de Estados Unidos.
Para el ex procurador General, Jaime Bernal Cuéllar, la actitud del Gobierno colombiano es prudente y la reacción de Chávez fue desproporcionada al entorpecer las relaciones internacionales.
“Hay una obligación de todos los países de combatir el terrorismo, porque ataca a toda la humanidad. Es inexplicable, que el Presidente de Venezuela, haya optado por entorpecer las relaciones internacionales y más cuando se habla de funcionarios de su gobierno implicados en el caso. Él está omitiendo cumplir con el deber de ayudar a combatir el terrorismo”, sostuvo Bernal Cuéllar.
Una montaña rusa
Si bien las relaciones binacionales durante el gobierno de Chávez están como en una montaña rusa (como lo afirma Ramírez), los analistas coinciden en precisar que hay que solucionar esta problemática que afecta a los dos países. “Ya hay cuatro antecedentes de la volatilidad de Chávez. Hay que ver con paciencia la situación aunque es de enorme gravedad y totalmente impredecible, porque Chávez gobierna sin ningún tipo de talanqueras”, agregó Ramírez.
El secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, dijo que: “me preocupa la decisión enunciada por el Presidente Hugo Chávez. Espero que estos anuncios no se cumplan, y que por el contrario se pueda iniciar un diálogo que permita a las partes discutir sus diferencias en un clima fraterno, que es como deben tratarse las diferencias entre países hermanos”.
Así contestó el Ejecutivo
El Gobierno fijó su posición
El Gobierno Nacional informó, en un comunicado leído por el jefe de Prensa de Presidencia, César Mauricio Velásquez, su posición y dejó en claro que Venezuela sabía, desde el 2 de junio pasado, sobre la adquisición de las Farc de este armamento de guerra.
Este es el texto del comunicado, que se dio a conocer en Guanacaste, Costa Rica:
1. En octubre de 2008, la Fuerza Pública de Colombia incautó tres lanzacohetes en un campamento del grupo narcoterrorista de las Farc, en La Macarena, departamento del Meta.
2. El Gobierno sueco ha confirmado que ese material fue fabricado en Suecia y vendido a Venezuela en 1988.
3. Suecia ha pedido explicaciones a Venezuela.
4. El pasado 2 de junio, el canciller de Colombia, Jaime Bermúdez, entregó al canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, durante una reunión reservada, en San Pedro de Sula, Honduras, un documento en el cual se evidencia la posesión de esos lanzacohetes por narcoterroristas de las Farc, los cuales hacían parte del lote vendido por el Gobierno de Suecia al Gobierno de Venezuela en 1988.
5. En la misma reunión del 2 de junio en San Pedro de Sula, el canciller Bermúdez entregó también información documental, en la cual dos cabecillas de ese grupo terrorista de las Farc mencionan la colaboración por parte de tres altos funcionarios del Gobierno venezolano en la entrega de lanzacohetes de características similares a los que posteriormente fueron incautados por la Fuerza Pública colombiana en La Macarena.
6. El Gobierno de Colombia entregó dicha información de manera discreta con el propósito de obtener una aclaración por parte de Venezuela.
7. A la fecha, Venezuela no ha dado respuesta alguna, no obstante nuestra permanente y reiterada disposición de diálogo.
8. El Gobierno de Colombia ha recibido información adicional que demuestra que el grupo narcoterrorista de las Farc viene tratando de obtener misiles tierra-aire.
9. El grupo narcoterrorista de las Farc proyecta la adquisición de los misiles tierra-aire a través de traficantes internacionales de armas de otros países.
10. El Gobierno de Colombia también ha pedido y pide colaboración a estos otros países para evitar este tráfico terrorista de armas y capturar a los traficantes.




Julio 30th, 2009

